Porteo  y contacto son dos de las bases que necesita tu pequeño recién nacido. Igual de importante que su necesidad de dormir, sentir calor y alimentarse.

Un bebé no puede desarrollarse bien sin contacto. Teniendo en cuenta esto, si piensas en el porteo, como sustituto de –por ejemplo- un carrito de bebé, piensas en un contacto permanente. Cuando un bebé va a bordo de su portabebé o en tus brazos desde el nacimiento, es habitual que se convierta en un bebé más tranquilo. Siente protección, siente calor y, si va con su mamá y hacéis lactancia materna, lleva la comida al lado. Su instinto de supervivencia está satisfecho y no tiene que sufrir estrés por ello, lo que le permite un mejor descanso y una mayor tranquilidad. Esto no solo es bueno para su tranquilidad y su descanso, también lo es para la tuya. Si tu tranquilidad aumenta, también lo hacen tu seguridad y autoestima. Algo especialmente valorable para padres primerizos.

Yo soy de las que decían eso de “la cuna tiene pinchos”. Era poner ahí a un precioso bichín en trance y desatarse la tercera guerra mundial. Gritos, lloros, pataleo… Esto es porque su lugar, son tus brazos. Quiere estar recogido en brazos y pegado a ti. Quiere sentir contacto. Un bebé no puede entablar una conversación contigo y razonar algo, pero sí tiene los instintos preparados para activarse cuando nota el peligro. Te llama porque se siente en peligro. Él no puede saber que dentro de un rato vendrás. Solo sabe que está solo. Así que si tu pequeño bichín hace esto, no te asustes, porque lejos de ser malo, es lo normal y lo esperable.

porteo

Algo también habitual, sobre todo cuando eres primeriz@, son los consejos al más puro estilo cuñado que recibirás de todo tipo de gente (amigos, familiares… hasta desconocidos, que a veces también se atreven) diciéndote lo que debes hacer. Esto no es una publicación científica y tampoco pretendo entrar a debatir sobre los argumentos de los detractores y defensores de “dejar al niño llorar” o no, pero personalmente creo que hacerle pasar estrés a un bebé tan pequeño, no puede ser saludable. Sinceramente, me parecen más coherentes los estudios que dicen que dejar a un niño sufrir en el tiempo acaba provocando un estrés tóxico que no es saludable. Pero aun dejando a un lado la ciencia: si tú le miras cuando llora, ¿no estás deseando cogerle?

Tened en cuenta que vuestro pequeño es una esponja y lo irá absorbiendo todo. Cada experiencia, cada momento, cada llanto y cada risa, irán definiendo su percepción de lo que le rodea e irán formando su personalidad. Es, o debería ser, nuestra misión el favorecer una conducta saludable, que fomente que el día de mañana sea una persona con autoestima, seguridad en sí mismo, inteligencia emocional, etc.

Se dice que durante los tres primeros meses es aconsejable tener todo el contacto posible piel con piel, ya que aporta mayores beneficios. Esto, porteando, se puede conseguir llevando el pecho desnudo/escotado y a tu bichín solo con el pañal.

Es importante también no caer en mitos y consejos cuñadiles como el de “tu hijo se va a acostumbrar a que le tengas cogido”. Yo les he cogido, siempre que he podido, y ahora ya no quiere ninguno. No creo que fuese por cogerles en una mala postura, la verdad. Simplemente, ha llegado su momento para no estar en brazos. Al principio estaba siempre, después estaba a ratos y, después, solo le coges cuando está cansado porque no quiere andar más. Ellos mismos te hacen saber cuándo quieren bajarse y no necesitan hablar para ello.

Por último, quiero remarcar algo importante, que mucha gente no parece tener claro: el porteo no es un transporte más. Yo he porteado casi más dentro de casa que paseando por la calle. Es una práctica saludable, para tu pequeño y para ti.